Carta a mi yo futura

 

 

carta

Hola tú/yo/nosotras/ella… Carolina.

Te escribo desde un lindo escritorio que alguna vez fue tuyo, ubicado en una hermosa casa en la que elegiste vivir con un amor de la vida.

Todo lo que quiero decir está cargado de expectativas y hago frases en mi mente con palabras como: «Espero que», «Ojalá que» ,»Deseo que»; y no debería ponerme ese peso.

Me gustaría ser leída con inocencia y con una sonrisa dibujada en la boca. Con los ojos bien abiertos, con brillo. Me gustaría ser leída con la curiosidad de siempre, ese motor que me trajo hasta acá y que te llevo a donde ahora estás, estés donde estés.

En este momento el mapa me espera, ancho y con los límites necesarios para mantenerme a salvo. Faltan dos meses para el futuro, dos meses para emprender un viaje. Así que al momento de leer esta carta ese viaje ya será pasado o quizá será presente continuo… lo cierto es que los primeros recuerdos de la aventura, emergerán.

Léeme.

Toma el libro que escribiste… que escribiré.  Huélelo, dime cómo es, dime que te gusta, que fue nuestro primer hijo. Dime que nunca escribiste para agradarles a los demás. Dime que la lluvia de tu libro, moja.

Dime que continúas siendo locamente amada, empezando por mí.

Tócate. Dime que has cuidado tu cuerpo. Que tus piernas continúan firmes, que el electrocardiograma baila a buen ritmo y que tú estómago, criadero de mariposas, está sano y liviano.

Dime que ya no te impones cargas sociales con una imagen de mujer estereotipada, que amas y aceptas tu cuerpo. Dime que corres, nadas, bailas, dime que tienes una bicicleta y que meditas como te enseño mamá. Dime que mamá es feliz y libre. Dime que sigue siendo tu mejor amiga y que aún cumplen un ritual para el café. Dime que ya salieron a viajar en una travesía de ensueño, al Tíbet quizá.

Dime que te rebelas y  ante cualquier injusticia o humillación has tenido la palabra precisa. Dime que tienes memoria, que la dignidad humana y el sentido común aún te importan.

Dime que escribes, que tecleas con fuerza. Dime de qué color es tu libreta, dime que llenas una al mes. Dime que te ganas la vida haciendo lo que amas. Dime que sobreviviste a esa extraña habilidad para reconocer en qué no eres buena y enumera cuántos talentos nuevos te has descubierto.

Cuéntame de las casas en las que has vivido, cuéntame de aquello que has perdido. Háblame del significado de la palabra evolución, háblame de la muerte, cuéntame historias de amor, de humor, de sexo. Háblame del precio de la cobardía. Cuéntame si ya has dictado alguna clase, cuéntame de lo que has aprendido.

Dime que aún tienes la costumbre de nacer con frecuencia. Dime que aún ves lo mejor de todo el mundo. Dime que eres la mejor hermana, dime que siguen riendo y almorzando juntos. Háblame de Nico, háblale de mí. Cuéntame de las navidades, cuéntame si la familia ha crecido.

Dime cuántos nuevos mantras te ha regalado el camino. Cuéntame de aquellas cosas a las que has sido siempre fiel. Dime si conservas los verdaderos amigos, cuéntame de los nuevos que la ruta te ha traído.

Dime que tuviste reencuentros. Dime que volviste a Londres, que le rendiste homenaje y acariciaste cada acera de esa ciudad. Dime a quién llevaste, dime que le hablaste de la fui y ya no soy, de la que soy y ya no eres.

Dime cuáles son los mejores lugares que has conocido. Cuéntame de los sueños que te faltan, dime para cuándo son.

Dime que confiaste, que confías, que cada reto ha sido “la oportunidad de la vida”.

Dime que no hubo tiempo para la ambición porque solo hubo tiempo para lo importante. Dime que eres feliz, dime que todos son felices.

Dime que has vivido frente al mar. Dime que aprendiste a pescar.

Dime que das tu mejor versión y que el saldo de remordimientos está en ceros. Dime que no tienes deudas y que tienes un andar ligero.

Dime que sabes más de la tierra, que nombras más árboles y más pájaros. Cuéntame si aprendiste a bucear. Dime que tus pisadas no contaminan. Dime que de nada dependes, que a nadie has lastimado ni ofendido, que cometes errores con valentía, que practicas el presente, que navegaste el sudeste asiático, que te tocas menos el pelo y que las uñas por fin crecieron. Dime que duermes por las noches. Dime que lo has logrado todo, todo. Dime que no te arrepientes de nada, de nada pero sobre todo, dime que ya no le tienes miedo a la muerte.

bahía concha

Este ejercicio lo elegió el azar, pues salió de una bolsa mágica donde deposité las 100 ideas de Keri Smith, continuaré materializando las otras 99 ideas, a distancia con la gran Aniko Villalba

Escribir esta carta, además, fue un ejercicio de un taller de escritura creativa que tengo con dos amigas, Laura y Elisa. Ambas escriben, ambas dibujan. Haciendo click sobre los nombres, están sus blogs.

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16 thoughts on “Carta a mi yo futura

  1. Que hermoso lo que escribiste, me emocione al leerlo y me identifiqué mucho. Espero que puedas seguir escribiendo con tanta honestidad y pasión. Gracias por compartir tu talento. Sos una inspiración.

  2. y pensar que vivimos preocupados por el futuro, cuando lo que tenemos que hacer es ocuparnos de vivir el presente para poder ser felices y saber que lo que hemos hecho con nuestra vida ha valido y vale la pena pero sobre todo que somos felices

  3. Gracias por compartir esto Carolina, por mostrar la fuerza del amor inmenso que hay en tu corazón, y vencer cada día todos nuestros miedos. Somos parte de un solo universo, y es necesario que nos lancemos para despertar cada corazón dormido.
    Mi nombre es Daniel y estoy pasando por una época de profunda transición. Escribo poesia, me gustaría mostrarte lo que surgió cuando termine de leer esto,

    Saludos

    Dani

  4. Carolina
    No sé como fue que encontré tú blog… pero tengo que decir que fue en el momento preciso, ni más ni menos.
    Leyéndote me diste la motivación de continuar escribiendo. Siempre lo hice, desde niña, con diarios que terminaba perdidos o abandonados a la mitad de una historia, pero escribir siempre ha sido la mejor forma de comunicarme, la mejor forma de liberarme.
    No te conozco, no me conoces… pero que bueno ha sido encontrar tus letras, para motivarme a apoderarme de las mías, a continuar escribiendo y querer hacerlo más y mejor.
    Me encanto el ejercicio de 100 ideas, tanto que ya estoy ansiosa por comenzar.
    Gracias!
    Abrazos desde México.

  5. Me emocione, gracias.
    Ya la conocia a Aniko, y ahora te encuentro a vos. que suerte estoy teniendo che!
    Esta semana es para mi muy especial… ya que comienzo a hacer estos ejercicios.
    Veremos que sale…

  6. Carolina, te escribo rogando primero que nos leas, y segundo que nos respondas. Y digo «nos», porque somos muchas, somos un grupo de 40/50 mujeres que compartimos todos los miércoles un encuentro de 2 hs. Ese encuentro sucede en la Universidad Nacional de San Luis y está enmarcado en una asignatura llamada Lengua Oral y Escrita y su Didáctica. Tengo la responsabilidad de coordinar estos encuentros, donde aprendemos en torno a la palabra. En el primer encuentro compartimos tu carta, y luego cada una se aventuro a escribir una…. Fue un momento mágico! todas en silencio, en un aula universitaria, buceando hacia si nosotras mismas.
    En las próximas clases seguiremos leyéndote y escribiendo, si queres, si podes te enviaremos lo que escribamos, y ojalá si podes vos nos respondas. Te mandamos un saludo, casi un abrazo desde este lugar donde nosotras crecemos.

    1. Karina, me palpita un poco más rápido mi corazón-mango al leerte 🙂 Suena muy emocionante y me siento muy honrada al saberme leída a Kilómetros de distancia de mi escritorio. Por favor contáctemonos a tráves del correo. Escribeme a caro.chavate@gmail.com Un abrazo para todas. Espero tu correo.

  7. carolina sera que puedo moles para ver si tu me ayudas hacer una carta para mi futuro cuando yo salga del grado 11 es que yo no se y yo creo que tu tienes la capasidad para ayudarme con esa problema
    gracias
    att: yeraldin morales

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